Así como las técnicas de cirugía, el material quirúrgico también ha evolucionado desde las civilizaciones más antiguas, con el objetivo de mejorar los resultados de las intervenciones, garantizando su eficacia y disminuyendo las molestias ocasionadas al paciente tales como dolor, hemorragia, cicatrices, infecciones, etc.

En la prehistoria los humanos utilizaban objetos distintos para realizar microcirugías (retirar puntas de flechas de heridas, espinas, etc.). Los materiales más comunes para ello eran huesos, bambú, piedras afiladas o marfil.

Las técnicas rudimentarias practicadas para paliar los accidentes y las heridas ocasionados por el estilo de vida salvaje también dependían de instrumentos toscos y muy primitivos. Con algunos avances en la manipulación de materiales, en la Edad Clásica ya era posible encontrar instrumentos como bisturís, espéculos o fórceps realizados en hierro, bronce u oro. Además de la resistencia, los materiales también eran elegidos por sus supuestos poderes curativos.

Los constantes estudios y experimentos llevados a cabo entre el siglo XVII y el siglo XIX- en cuanto a los procedimientos quirúrgicos, los materiales empleados, la preparación preoperatoria y los cuidados posoperatorios - aportaron un gran legado sobre el avance del material quirúrgico. De esta época son identificados instrumentos con funciones especializadas tales como los taladros para huesos, pinzas o lancetas - con materiales como el acero o chapado de níquel.

En pleno siglo XXI, podemos disfrutar de todos los adelantos iniciados por nuestros antepasados, con instrumentos quirúrgicos más seguros y más limpios. A ello también se debe el avance de materiales como la silicona, el acero inoxidable o el titanio, entre muchos otros. En Plus Clinic estamos especializados en la venta de material de cirugía estética y plástica. Consúltanos y conoce las últimas novedades del sector.